Criticar a corazón abierto

En el mundo artístico, la crítica funciona como la noción de "el sistema" en el mundo material.
En el mundo artístico, la crítica es eso con lo que vivís teniendo rounds ideológico-emocionales, al mismo tiempo que es -a primera vista- la única posibilidad de seguir caminando.
Nadie puede decir mucho sobre qué parámetros verdaderamente válidos tiene la crítica para validar algo. A menudo veo que -como siempre- las convenciones y la inercia tienen un rol omnipresente y fundante. Y todo lo demás se viste de riguroso elitismo cultural o de furioso fervor popular. Como si los dos no pudieran ser parte de lo mismo. Como si no se pudiera vivir con dos corazones.
Me intriga cuáles son las fibras internas que se mueven cuando un crítico x califica algo. Sé que la experiencia como espectador es clave en el disfrute que despierta una obra. Por eso la crítica se equivoca tanto tan seguido; o es para tan pocos: porque un espectador medianamente virgen está lejos de ver lo que ve el que ya vio demasiado (que a su vez, perdió hace rato el radar de frescura que en el primerizo está intacto).

Pero a veces, maravillosas veces, encontrás una película/libro/obra de teatro que lo entiende todo, y deja que todos lo entiendan.
A veces te cruzás con algo como W, invasión extraterrestre y encontrás una obra cinco estrellas.
¿Y cuál es esa obra? La que cuando termina decís "pucha, que ganas de haber estado ahí, aunque sea manejando las luces".

No hay comentarios: